El auge de las plataformas digitales ha dado lugar a una nueva generación de profesionales: los creadores de contenidos. Ya sea a través de YouTube, Twitch, Instagram o blogs, muchos han logrado convertir su pasión por crear contenido en una fuente de ingresos. Sin embargo, como cualquier actividad económica, estos ingresos están sujetos a una serie de obligaciones fiscales que no se deben ignorar. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber para cumplir con tus responsabilidades fiscales como creador de contenido en España.
Darse de alta en Hacienda y en la Seguridad Social
El primer paso para regularizar tu situación como creador de contenidos es darte de alta en Hacienda mediante el Modelo 036 o 037. Aquí declararás el inicio de tu actividad y el tipo de impuestos que debes presentar.
- Modelo 036: Se utiliza para dar de alta actividades económicas más complejas.
- Modelo 037: Es una versión simplificada del Modelo 036, útil para la mayoría de los creadores de contenido.
Además, si tu actividad es habitual y recibes ingresos recurrentes, deberás también darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y empezar a pagar las correspondientes cuotas de la Seguridad Social.
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)
Los ingresos obtenidos por la creación de contenido deben declararse en el IRPF como rendimientos de actividades económicas. Esto implica que, trimestralmente, debes presentar el Modelo 130 o Modelo 131 (si estás en estimación directa o módulos, respectivamente) para realizar pagos fraccionados a cuenta del impuesto.
¿Qué son los pagos fraccionados?
Los pagos fraccionados son adelantos del IRPF que se hacen de manera trimestral. Se calculan sobre el beneficio (ingresos menos gastos deducibles) que has obtenido en ese periodo. Al final del año, en la declaración de la renta, se ajusta lo que ya has pagado con lo que realmente debes tributar.
Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)
La mayoría de los servicios prestados por los creadores de contenido están sujetos al IVA, por lo que es necesario presentar el Modelo 303 de forma trimestral para declarar el IVA repercutido a tus clientes (empresas, marcas, etc.) y el IVA soportado en tus gastos deducibles.
¿Debo repercutir IVA en todas mis actividades?
No siempre. Por ejemplo, los ingresos obtenidos a través de donaciones o suscripciones en plataformas como YouTube o Twitch pueden estar exentos de IVA, ya que no son considerados prestación de servicios en el sentido tradicional. Sin embargo, los patrocinios y la publicidad sí llevan IVA.
Declaración de la renta anual
Al finalizar el año fiscal, todos los ingresos que hayas obtenido como creador de contenido se deben incluir en tu declaración de la renta anual. Es en este momento cuando se ajustan los pagos fraccionados que realizaste durante el año con lo que realmente debes pagar de IRPF.
Gastos deducibles para creadores de contenidos
¿Qué son los gastos deducibles?
Los gastos deducibles son aquellos necesarios para el desarrollo de tu actividad como creador de contenido, y permiten reducir tu base imponible en el IRPF y el IVA. Estos gastos deben estar debidamente justificados y relacionados directamente con tu actividad económica.
Ejemplos de gastos deducibles para creadores de contenidos
Algunos de los gastos más comunes que puedes deducir incluyen:
- Equipos tecnológicos: Cámaras, micrófonos, ordenadores y otros dispositivos necesarios para crear contenido.
- Software y licencias: Programas de edición, suscripciones a plataformas de almacenamiento o edición de vídeo.
- Gastos de internet y telefonía: Si trabajas desde casa y usas internet para tu actividad, puedes deducir un porcentaje de los gastos.
- Publicidad y marketing: Los gastos en promoción de tus contenidos o redes sociales.
Espacio de trabajo: Si alquilas una oficina o coworking, estos gastos también pueden ser deducidos.